Cajita de recuerdos (o “Como duele dejar ir…”)

Duele dejar ir.
Por mas que a uno le gustaria poder mantener en su vida para siempre, o nunca desprenderse de ciertas cosas, eso es imposible…
A veces me encuentro con bolsas llenas de cosas que no uso, y no me sirven, y no quiero tirar de todas maneras pensando tal vez en el apego emocional que tengo con esas cosas, o el cariño a los recuerdos que me disparan…
Lo mismo me pasa con ella… Tengo una caja llena de cartas, fotos, notitas, dibujitos, entradas de cine… Recuerdos de los tiempos pasados, mejores, felices, en donde las cosas importaban un poco menos y un poco mas…
De nada me sirve esa caja en mi vida, mas que para recordarme que con ella fui feliz, y como ahora las voluntades personales nos separan cada vez mas… y yo, fiel no creyente del destino, me alejo de ella milimetro a milimetro, dia a dia… porque ella siempre dijo que existe un destino, y que las cosas en la vida pasan por algo… Que si dos personas tienen que estar juntas, lo van a hacer pese a cualquier accion voluntaria que realicen… Bullshit… No creo ni un poco en eso… y por eso me alejo… por eso tengo que dejarla ir…
Yo creo que el destino lo forja cada uno en si mismo. Creo fervientemente que si yo no obro en consecuencia de lo que deseo obtener, minga de destino va a venir a darmelo…!! Que si yo quiero algo de verdad, tengo que trabajar (y mucho) para conseguirlo, y que si no actuo con miras a ese fin deseado, nunca lo voy a obtener… Con ella me pasa igual… Siempre pense, y crei convencidamente, que si yo quiero estar con ella, no basta solo con estar predestinado, sino que - y lo mas importante – tengo que hacer las cosas de la manera indicada para llegar a mi objetivo. Como minimo comunicarle mis deseos, y de ahi en adelante, lo que haga falta…
Una de las enseñanzas de Buda, tal vez la mas conocida, es que las expectativas son la causa del sufrimiento y que la forma de extinguirlo es eliminando las expectativas…
Entonces, duele dejar ir… Porque llega un momento en el que uno ya hizo lo que tenia que hacer… en donde el libre albedrio, y las voluntades de cada persona deciden, y nada, NADA de lo que uno intente puede cambiar eso… y solo nos queda dejar ir… y duele…
Duele… porque dejar ir significa “soltar”, y si soltamos algo es porque antes lo teniamos agarrado… y si lo “dejamos ir” significa que antes no queriamos hacerlo… entonces duele, molesta… es una sensacion de frustracion mezclada con bronca y desilusion de que lo deseado se esfume como se va el humo de un cigarrillo en el aire… imposible de mantener agarrado como el viento que se escapa sin que lo veamos… y todo se pone gris…
“Cuando no alcanza el amor que ofreces, y peleas un causa perdida, el amor se transforma en herida que no cierra, y que no deja ver… Y ceder en la apuesta es tan duro, sin apuro y sin pausa empezas a perder…”
Y en definitiva, no se… porque mas alla del dolor de dejar ir, cuesta tambien cuando esta persona esta tan arraigada en tu vida, en tu pasado, en quien sos como ser, como persona… cuesta… aunque a veces no quede otra alternativa… y tenga que dejarla ir…
Y asi paso mis dias debatiendome la posibilidad de dejarla ir a ella… de soltarle la mano… de seguir mi camino, para volver a encontrarme si la vida lo plantea (y alguno de los dos hace algo al respecto)… Cerrar la puerta tras de mi, sabiendo que lo que siento va a permanecer en mi alma, latente o no, quedandome solo con un “tal vez algun dia…”, y si acaso eso no pasara… bueno…, todos escuchamos la cancion “Mi caramelo” de Bersuit alguna vez…, ¿no?

16 mayo 2009 a 23:05
No lo quiero soltar, duele…(suspiro), que bonita reflexión!
3 junio 2009 a 15:27
a veces el amor no alcanza..a veces duele y hace doler…
pero si solo el amor alumbra lo que perdura (s.rodriguez) será que no era suficiente amor? sera que no era amor?
a veces soltar significa que despues se puede volver a agarrar y aun con mas firmeza, o porque no, con mas suavidad…
20 noviembre 2010 a 14:49
Duele dejar ir, sobre todo porque a quien hace daño es a la que no quiere soltarlo por el motivo que sea, es enfermizo y esa herida nos acompará hasta que uno decida.