Si la persona que amas tiembla cuando la abrazas…, si sentis sus labios ardientes cuando la besas…, si su respiracion se agita y la temperatudo sube…, si ves en sus ojos un brillo especial, febril…

… MANDALA A LA MIERDA QUE ES GRIPE PORCINA!!!!!!!
Si la persona que amas tiembla cuando la abrazas…, si sentis sus labios ardientes cuando la besas…, si su respiracion se agita y la temperatudo sube…, si ves en sus ojos un brillo especial, febril…

POLITICA: ELECCIONES…
Pasaba hace 30 años… y va a seguir pasando…
Recientemente tuve la siguiente conversacion con un amigo:
- ¿Que acelga vieja?
- ¿Como te batata?
- Viento ¿y Boston?
- y Yolanda Vientole, todo jamon jamon…, ¿voce?
- y Shopping tambien, todo pipi cucu, joyya nunca taxi…
¿¿¿¿¿¿¿De verdad nadie mas que yo nota algo raro en esta charla???????

Michael Joseph Jackson
1958 – 2009
Si este fuera el ultimo de tus dias en este mundo…
¿Como te gustaria pasarlo?


Hoy trate de no pensar en vos…
Trate… un verbo tan ultrajado hoy por hoy… tan venido a menos… “Hoy TRATE de no pensar en vos….”
“Trate”… probe…, intente…, le puse mi mejor voluntad… pero fracase… eso significa “trate”… un termino tan triste como cierto… tan depresivo como descriptivo… “trate”… Quize… hice lo mejor que pude…
Y termine pensando en vos… en mis minutos vacios… pensaba en vos… en vos y en mi… en nosotros… Me pregunte si faltaria mucho mas tiempo para que estemos juntos… Si esta espera que ya se me hace eterna me va a llevar finalmente a tus brazos… O tal vez, todo este carnaval en el mundo, la mundaneria de la vida, en realidad solo es tiempo muerto hasta volver a sentir tu boca como me besa y se va… me besa y se va…
Trate de no pensar en lo linda que sos… en lo buena que sos… y en como te idealizo…, parte por parte, te idealizo…, creyendote mas y mejor mujer que las demas, sin justificacion real ni aparente… Creo saberte mejor porque te probe…, porque conozco tu aroma mas profundo y tus suspiros mas intimos… Te idealizo porque te siento mi mujer para toda la vida…
Trate… una vez mas…, de no ceder ante la soledad… de no caer sin manos ni piernas en el pozo sin fondo de la desesperacion absoluta… de la solitud, del aislamiento… de sentir que no hay nadie mas, nadie mas… ahora y nunca…, solo ayer…
Y a pesar de todo, siempre fue con una sonrisa… porque si no es hoy, sera mañana… y si no es mañana…, sera el dia despues…

Fernando Gabriel Gonzalez Peña.
1963 – 2009
Nos conocimos sin saber, que un cigarrillo y un café serían excusas para el tiempo de los dos.
Voy a salir a caminar y aunque es muy grande la ciudad yo presiento que nos vamos a encontrar.
¿Por qué mantuviste encendida la chispa de nuestro amor?
Yo ahora te llevo en cada latido de mi corazón.
Yo necesito tu amor
Dame tu amor,
yo necesito tu amor
igual que ayer.
¿Como explicarte la emoción cuando escuché por fin tu voz?
Quedó decierta la ciudad sólo para los dos.
Otra vez en el mismo bar un cigarrillo y un café, viejas excusas de un encuentro sin final.
¿Por qué mantuviste encendida la chispa de nuestro amor?
Yo ahora te llevo en cada latido de mi corazón.
Yo necesito tu amor
Dame tu amor,
yo necesito tu amor
igual que ayer.
Parece que al final los dos pudimos reaccionar, supimos reaccionar.
Recuperemos el lugar lugar que nadie mas llenó y con las flores del jardín florecerá el amor.
¿Por qué mantuviste encendida la chispa de nuestro amor…?
Yo ahora te llevo en cada latido de mi corazón.
Yo necesito tu amor,
dame tu amor,
yo necesito tu amor
igual que ayer

Hay gente que escucha un montón de música. Gente que si en vez de leer sobre el rock leyera sobre medicina ya serian neurocirujanos y que no voy a negarlo, saben mucho, pero mucho ¿eh?, sobre el rock. El problema es que meten un acorde medio podrido y ya se creen Slash. Ultimo momento: esos no son roqueros. Hay una diferencia del tamaño de la falla de San Andres entre saber de rock y ser rockero. Porque ser rockero no tiene un carajo que ver con ser un virtuoso, ni con vender millones de discos, ni con transarle o no el alma al diablo mostrando o escondiendo sentimientos, ni viendo quien es mas autentico y quien un careta.
Ser rockero es como ser creyente. El ignorante que dice que el rock es un estilo de vida es un chicato perdido que solo ve el arbol y no el bosque. El mismo ignorante chicato que cree que su religión es la unica y que su Dios es el unico, y no ve que es el mismo Dios al que le reza el de al lado, solo que lo ve distinto. Y va, y pone bombas y hace atentados y mata grandes y pendejitos para imponer su religión sin darse cuenta de que el hecho mas importante, el que mas deberia pesar si queremos dejar un rastro mas o menos digno de la humanidad en la historia universal, es que todos creemos en algo, se llame como se llame. Jehová, Dios, Adonai, Ala, Ciencia, Caos, Naturaleza, Orden… Y eso es ROCK: una fuerza invisible pero viva, que tiene mas adeptos que ninguna otra religión… dividida por pelotudos como esos, que defienden su kiosquito, su banderin, su estampita.
Ser rockero es ver mucho mas alla… Creer en lo justo, creer en que cada uno tiene la fuerza y la nobleza para alterar su entorno, creando una onda expansiva que cambie a la humanidad toda, que la haga entrar en razon. Ver mucho mas alla pero empezando aca y ahora; vivir rapido pero no al pedo. Porque es cierto que tenemos poco tiempo, pero tambien es cierto que sobra para rockear a todo el planeta. El ROCK es la verdad en estado puro, es un derecho que tenemos todos mas alla de etnias, lenguajes y, sobre todo, mas alla de una nimiedad como son los gustos musicales; que algo tan ilegítimo como eso los aleje de la esencia del rock es ofensivo.
¿Para vos algo cuadrado y basico de tres tonos y hablar de birra, el paco, la yuta y la petera del barrio es ser rockero? Por ahí si. ¿Y hacer un tema super elaborado, rítmico, disonante y con una letra que no entendes ni vos es ser rockero? Si, tambien. Lo importante es que hay detrás de eso, si te pusiste como meta llenarte de plata y cogerte a Carmen Electra y ser arrestado en estado de alta intoxicación quimica o alcoholica, o las dos…, o si tu meta ya era cambiar el mundo antes de aprender a tocar un acorde. Y eso es difícil de saber… ¿Quién carajo dijo que Brian Jones es mas rockero que Robbie Williams? ¿Se puede conocer a fondo a un tipo por una cancion de mierda, y eso dar derecho a entonizarlo o hundirlo en la ignominia?
Le gritas careta a uno que anda con la camioneta 4X4, haciendo flamear tu remerita con la lengua de los Stones, y no te das cuenta de que Mick Jagger, Sir Mick Jagger, perdon, tiene mas plata que los ladrones de Alibaba juntos y se caga en vos y se limpia en tu remera. Desprecias al pibe con la remera de la lengüita Stone y no te das cuenta de que los altos genios virtuosos como Steve Vai por ahí te estan vendiendo mierda hecha de taquito.
El que crea que el sentido de la audición es suficiente para juzgar a cualquier otro artista no es rockero; es un pelotudo. Que te guste o no te guste la música de alguien es una cosa y todos tenemos derecho a que no nos guste la Gioconda, por mas que sea una genialidad. Pero ahí se termina la historia. Porque sino sos un prejuicioso de mierda y los prejuicios estan a punto de atentar contra el rock cada vez que pueden.
“Luca no se murio, Luca no se murio, que se muera Cerati la puta que lo pario.” ¿Qué es eso? No entendieron nada. Si Luca se murio no tiene porque carajo morirse Cerati. ¿Un tema de amor tocado por Pantera es un temazo, pero tocado por Miranda! es de putos? “Cada chancho en su teta es el modo de mamar”, dijo Jose Hernandez. Pero todos somos chanchos y la leche es una sola, que viene de la misma madre.
O sea: por mi hablen de música todo lo que quieran, pero antes de hacer la nomina de los rockeros y los no rockeros empiecen por mirarse el agujero del orto, que, con un poco de suerte, van a poder ver una infima puntita de sus putas almas. Revisen de que se tratan ustedes mismos y mas tarde intenten mirarse al espejo sin cerrar los ojos y vean si son dignos de calificar a alguien… Y si aun asi siguen en la misma, no se olviden que son muchas las religiones que afirman que los que juzguen seran juzgados por la misma vara; asi que no pataleen si les gritan “caretas” después de que lograron envasar todo su espiritu en una cancion, dejando tras ella un rastro inconmensurable de sangre, sudor y lagrimas….
Yo, Rock.

Cuentan los más viejos del lugar, que a su vez les contaron en su infancia, una terrible historia acontecida en los tiempos lejanos en que algunas cosas aún no tenían nombre.., muchísimo antes de sus padres, de los padres de sus padres y de los padres de éstos…
Cuentan que vivió en una comarca una hermosa niña rubia y de enormes ojos color turquesa, de dulces y arreboladas mejillas y suave piel de durazno. Esta apariencia tan angelical ocultaba en su seno, sin embargo, un espíritu extremadamente retorcido, impensable en una criatura de tan corta edad. Ante la visión fugaz de su caperuza escarlata, mujeres, niños y hasta los hombres más valientes del pueblo cambiaban de acera cuando no de dirección.
Nadie llegaba a ponerse de acuerdo sobre el sitio exacto de la población donde transcurrieron los hechos. Unos aseguran que se encontraba al pie de la cordillera de Los Andes…, cerca del Parque Nacional Lanin; otros, que al este, más allá de un río que en esa época bajaba caudaloso en primavera, pero que ahora es un triste arroyo fangoso; y unos pocos mencionan una aldea perdida al sur de la Patagonia, sin que sepan decir de qué llanuras se trata ni sepan dar razón de su emplazamiento. Los más, simplemente se encogían de hombros cuando les preguntaban, con un gesto de sus manos restaban importancia al dato y seguían con la narración de esta terrible historia…
Ésta comienza una tarde en la que la niña, Caperucita Roja (por ese nombre la conocían) antes de que temrine el dia, ya había escondido los pantalones de su padre –que, por cierto, nunca más aparecieron-consiguió quemar el sofá preferido de su madre y hasta intentó meter al gato en el puchero… Sus padres, hartos y al borde de la exasperación, la enviaron a casa de la abuela poco antes de ponerse el sol. Habían oído que en el bosque en el que moraba la abuelita habían visto rondar un lobo y, con el pretexto de una cesta con comida para la anciana, pretendían deshacerse de la hija que tantos quilombos y dolores de cabeza les generaba a ellos y a sus otros siete hermanos varones… Ella, sin embargo, se regocijó con la idea porque se aburría con su familia y compartía con la anciana su pérfido carácter.
En efecto, ésta la había aleccionado en sus primeras travesuras infantiles, pervirtiéndola luego con mil y una enseñanzas maliciosas que habían acabado por convertirla en un pequeño demonio depravado…
Andando y andando, envuelta en su caperuza, por fin, cuando estaba a punto de caer el oscuro manto de la noche, se adentró sin miedo en lo más profundo del bosque. Allí, al abrigo una gigantesca encina de tronco nudoso y ramas que se enroscaban como garfios, descansaba un lobo. Pero el de esta historia no era un lobo feroz, sino un lobo pacífico y sentimental… Incluso se negaba con asco a cazar animales para comer y sobrevivía alimentándose de raíces y bayas…
Esa tarde se sentía especialmente taciturno rumiando la desdichada soledad a que se veía condenado por el temor que la sola mención de su nombre inspiraba en el alma en los hombres y esperaba con melancólica paciencia ver salir las estrellas tras las copas de unos pinos.
Cuando vio pasar a la niña por el claro delante de la encina, atónito contempló cómo se detenía sonriéndole. Al contrario de lo que esperaba, no abrió los ojos con espanto ni huyó despavorida. Caperucita, nada más ver al animal y habiéndose percatado en un instante de su cándido temperamento, urdió un plan en su perversa cabecita adornada de dorados rizos.
Tras acercarse a él, con una dulzona voz impostada se interesó por su dura vida en el monte y, por último, invitó al lobo bueno a cenar a casa de la anciana, donde, le dijo, había un frondoso huerto con ricos tomates que parecían manzanas de oro, calabacines tiernos del tamaño de calabazas, cebollas exquisitas como la miel y un sinfín de vegetales y frutas variadas, pues en su cesto sólo portaba pan y fiambres…
A cambio le pedía un favor: debía hacerse pasar por ella para así gastarle una inocente broma a su abuela.
El lobo, feliz de tener por fin una amiga y relamiéndose ante la idea del festín, aceptó entusiasmado. Se puso la caperuza, cogió la cesta con una de las patas delanteras y continuó el camino siguiendo las indicaciones de la niña. Ella, pese a que ya era casi noche cerrada, no se preocupó, pues, gracias a la anciana, conocía aquella zona del como la palma de su mano, y, tras observar como el lobo desaparecía tras unos arbustos, tomó un atajo. Al poco tiempo, llegó a una casita blanca con chimenea y allí, entre crueles carcajadas, Caperucita y su abuela celebraron la ocurrencia de la niña y se aprestaron a seguir la bufonada. Cuando el ingenuo animal llegó disfrazado con la caperuza y portando la cestita, halló la puerta abierta y, entrando al dormitorio, a la anciana en la cama:
-¿Eres tú, Caperucita? –dijo la abuela, con un fingido susurro.
-Sí, abuelita –respondió el lobo, con una no menos falsa vocecita.
-¿Seguro? Te veo… distinta… Esas orejas, qué orejas más grandes tienes.
-Son para oírte mejor cuando me cuentas cuentos, abuelita.
-Y esa nariz, qué nariz más grande tienes.
-Son para poder oler mejor esas ricas tartas que me haces, abuelita.
-Y…¿y esa boca? ¡qué boca más grande tienes!
Entonces, mirando fijamente los dientes del animal, que, a fuerza de masticar plantas y frutos, se habían transformado en unos diminutos dentículos de roedor entre los que habían desaparecido agudos colmillos y poderosas muelas, aquella vieja arpía no se pudo aguantar más la risa y soltó un escandaloso y desagradable graznido a modo de risotada…
El rostro del lobo bueno se contrajo en un gesto de sorpresa y luego de pánico cuando desde debajo del camastro salió reptando como una culebra Caperucita con un gran cuchillo en una de sus manitas. Entonces el pobre animal huyó de la casa como alma que lleva el diablo y desde la ventana le vieron resbalar y caer, tropezar con los árboles, golpearse con las ramas más bajas, hasta que la figura salió del halo del resplandor de la casa. Mientras la vieja continuaba riéndose sin parar, Caperucita aprovechó la ocasión para encaramarse sobre las puntas de sus zapatitos de charol negro y, con la potencia de ambos bracitos, hundió el enorme cuchillo en el lado izquierdo del pecho de su abuela. La endeble caja toráxica cedió fácilmente y el arma afilada penetró entre las costillas como si fuera manteca. El cuerpo cayó al suelo de madera y, apoyando su peso sobre el mango de nácar, la niña giró un cuarto de vuelta la sangrante hoja plateada. El frío y negro corazón quedó partido en dos…
Caperucita admiró su obra con satisfacción, alabando su propio ingenio: había aprendido de la vieja todo lo que ésta sabía y era hora de independizarse y continuar su vida sin la cortapisa de los adultos. Después, pese a estar aún casi sin aliento por el esfuerzo, siguió con la maquinación que había concebido y, diligentemente, mientras silbaba una canción escolar, procedió a desgarrar músculos, cortar tendones, amputar dedos y vaciar vísceras, como si aquello fuese el resultado de una bestia salvaje…
Al rato se presentó en la vivienda de los vecinos más próximos y ante una horrorizada mujer en camisón blanco, se apareció cubierta de sangre y tartamudeando… Dicen que todavía habitan en la región los descendientes de los cazadores que primero comprobaron que se había visto correr al lobo saliendo de los terrenos de la difunta y luego le persiguieron sin descanso iluminando la noche con los haces de las antorchas hasta acorralarlo y matarlo sin piedad…
La niña se quedó a vivir en la casita blanca y con chimenea y cuentan los más viejos del lugar que en las noches de luna llena todavía puede verse a una pequeña sombra, cubierta de una vieja piel de lobo, que vaga por los parajes de la comarca. Cuentan que, con infantiles y níveas manos, recolecta hierbas y raíces ponzoñosas con los que elabora mortíferos venenos de los que los padres y los siete hermanos de Caperucita fueron sólo las primeras y desgraciadas víctimas. También cuentan que de sus malas artes salió una manzana que hizo sumergirse a una princesa durante cien años en un sueño de muerte del que sólo la rescató el beso de un príncipe extranjero…pero, bueno, eso ya es otro cuento…
Y colorado colorín, esta terrible historia llegó a su fin…, o no..?
Si, si… perdon… llego a su fin…
A veces, hay cosas de las personas que nos rodean que nos molestan mucho… muchisimo… el tema es que, esas mismas cosas que nos molestan mucho pueden llegar a ser las cosas que extrañemos cuando no las tengamos…

Hoy fue un dia normal…
La unica diferencia con los dias rutinarios, era que mi madre, querida madre, me habia pedido el favor de pasear a mi amado perro Romeo un rato, porque ella no podia… Como buena madre judia ejercio tanta culpa que no tuve mas remedio que hacer lo que me pedia… Es muy dificil combatir el sentimiento de culpa generado por la madre judia… son casi profesionales en eso…
En fin…, visite a mi madre, comi un poco de la comida que, oh! sorpresa…! estaba servida al momento de mi llegada, y le puse la correa a mi perro hermoso para emprender el recorrido de paseo tan esperado por el… y por mi…
Con la correa atada al cuello nos dispusimos a pasear… Salimos de la puerta y encaramos para la izquierda… Romeo, labrador hermoso, hermoso, hermoso y jugueton, tiraba de la correa y me empujaba en su camino… Me divierte eso… hace mucho no paso un tiempo de calidad con Romeo… Dejo que me tironee… me hace feliz…
Mientras paseabamos por las calles del barrio, de tu barrio, yo fantaseaba con la idea de encontrarte… Jugaba en mi mente con la posibilidad de que el destino, tal vez con un poco de mi ayuda, nos haga cruzarnos en las calles, desprevenidos… vos volviendo a tu casa y yo paseando a mi perro… casualidad causal… causalidad casual… da igual… Soñaba despierto y caminando que nos chocabamos de frente… y perro y puchos como excusa charlabamos de como estabamos y, tal vez se nos escapaba, y nos deciamos como nos extrañabamos…
Romeo tiraba de la correa y yo, empujon por vez, acompañaba los movimientos espasticos de mi cuerpo liberado a la fuerza animal de mi mascota preciosa… Asi, casi sin querer, vi una figura de lejos que me parecio familiar… Eran tus botas, era tu jean…, era una campera de las tipicas que usas vos, y llevaba la cartera igualito a como la llevas vos… Caminaba igual, se acomodaba el pelo igual… Durante media cuadra el tiempo se detuvo… Un calor en el pecho, punzante, hirviente, desesperante, casi como si un taladro atravezara mi pecho… eso sentia… las piernas empezaron a aflojarse…, me temblaban…, mi nariz empezo a llenarse de gotitas de transpiracion… esas que solo me produce tu presencia… mi mente corria a diez mil por hora… pensaba y pensaba…
“… que le digo…? tch tch, rubia!! que haces??? noo… no da, chistarle?? no da… es ella??? mmm no se, no se, pero es igual, es el mismo pelo… se mueve igual… esas no son las botitas que usaba cuando…? no se… son muy parecidas… es… essss….mmm no, no se si es… desde aca no se ve tan bien… vamos Romeo, dale!!!… es??? no parece ser… muy bien y vos? muy bien y vos? para mi no es….”
Mientras avanzabamos a tu paso en la cuadra, Romeo y yo nos poniamos cada vez mas nerviosos… quiero creer que el siente, casi como en E.T. con Eliot, lo mismo que yo… Mis piernas no tenian mas fuerza, las mangas de mi remera estaban humedas de tanto secar la punta de mi nariz transpirada por los nervios, y el calor que me nacia del pecho ya se parecia a la sensacion que te produce una montaña rusa en su caida mas pronunciada…
Avanzamos hasta que el misterio se revelo… no eras vos… pero era muy parecida… o mi mente lo quiso creer…. mi mente lo quiso creer… era tu cuadra, era tu barrio… y tenia ganas de cruzarte… era logico que este susceptible a encontrarte en todos lados… a buscarte en todos lados… a encontrarte en mi mente… Me di cuenta de una sola cosa… Pensaba que estaba listo para verte y poder “pilotearla”… me di cuenta que no… y que cada vez que te vea, indefectiblemente y como siempre, se me van a aflojar las piernas y me va a transpirar la nariz…, y un calor en el pecho me va a consumir…
Llamalo “deseo”…, llamalo “pasion”…, yo lo llamo “te extraño”… yo lo llamo “amor”…
Igualmente, hoy fue un dia normal…
