- Este sillon es muy incomodo…, ¿Vamos a la cama? - me dijo Malena separando nuestras bocas por un instante cuando
estábamos en el living de mi casa besándonos…
- Dale… - le respondí ya inmerso en la situación… Todas esas interrogantes que antes tenia, todas las dudas… todo lo que me generaba un mínimo rechazo, pero rechazo al fin, a la idea de tener relaciones con Malena habían desaparecido… Caminamos en silencio para el dormitorio, ella llevándome de la mano… antes de entrar me dijo que quería ir al baño, y me pareció ideal así me daba tiempo a ordenar un poco el cuarto… estaba toda la ropa encima de la cama, y la sabana y el cubrecama todo desprolijo… además, apague el dvd y puse música melosa… Mientras terminaba de ordenar todo, escucho que por detrás mío me hablan…
- Hola lindo… - escucho que me dice…
Me doy vuelta y veo la figura del cuerpo de Malena entre las pocas luces que entraban a mi dormitorio desde la calle… Se había quedado en ropa interior… Un hermoso conjunto de encaje blanco que dejaba asomar esas curvas que en el kiosco me había imaginado como una montaña rusa… efectivamente lo eran… Malena tenia un cuerpo de película…
- Hooola linnnda… – le conteste de buen humor… – Vení para acá…
- Jejeje…
No seria caballero, como en el principio de la historia dije que era, si contase el desenlace de esta situación con detalles… Si puedo decir que Malena y yo tuvimos mucha piel… Obviamente, con los inconvenientes de una pareja que tiene relaciones por primera vez, pero sin mayores problemas… Inclusive no tuvimos ese tipo de molestias que suelen ocurrir cuando no hay sincro, de agarrarse el pelo con el codo, o de posiciones que no son cómodas para alguno de los dos… Tampoco tuve problemas en mi “performance” afortunadamente, por lo que el acto duro lo que tenia que durar para que los dos pasemos un buen momento… Cuando terminamos, nos quedamos tirados en la cama un buen rato… yo con mis brazos cruzados atrás de la nuca, y ella apoyando su cabeza sobre mi pecho…
- ¿La pasaste bien…? – Le pregunte, otra vez con una cordialidad obligada.
- Si, muy… ¿vos?
- también… que cuerpito que tenes, eh…?
- Jijijii… tonto…
- No, en serio te digo… la verdad muy bueno…
- Bueno… jijiji… gracias…
- No… no era un halago… simplemente remarco una realidad…
- Jejeje bueno… pero igualmente te agradezco…
Las charlas de ese tipo de repitieron por un lapso de 20 minutos… charlábamos todo sobre nada… pero en realidad era nada sobre todo… En un momento nos empezamos a quedar dormidos… y ahí es cuando paso lo que jamás de los jamases me hubiera ni siquiera imaginado en la peor de mis pesadillas que podría pasar…
- Bebe… – me empieza a decir… ya con el hecho de haberme dicho “bebe” me saco del relax y el estado somnoliento en el que estaba…
- Mmmh…?
- ¿Me queres…?
Hagamos una pausa… ¿Que le pasa? ¿Se volvió loca? En que universo paralelo puede ocurrir que a la tercera vez que uno sale con una persona ya se puede preguntar “¿Me queres?”…?! ¿Estamos todos locos?… No se que pensar… me dejo sin palabras… ¿Que le respondo que no sea una puteada..?
- Eeeh… ¿Que?
- Nada, lindo… nada… – me dijo y yo respire tranquilo…, pero a medias…
Si bien me hice el boludo, había escuchado lo que me pregunto… Me empecé a maquinar… empecé a pensar y pensar y pensar y pensar en esa preguntita que me hizo… Ella, muy pancha, casi que dormía sobre mi pecho, pero yo, que antes estaba muy relajado, ahora miraba el techo con los ojos abiertos de par en par, como si fuera una lechuza… Lo único que se me venia a la mente era esa preguntita, por no decir preguntonta, que me hizo hace 5 minutos… Pensaba que seguro era una loca de mierda, una de esas mujeres que ven la realidad distorsionada y que lo único que te traen son problemas… las típicas “locas de mierda”… pensé también si no se habría equivocado… Recientemente rompió una relación y por ahí en el estado de relajación que tuvo, igual que yo, se había ido en un viaje por el tiempo y el espacio en su mente, y le salio sin querer, y que en este momento esta sintiendo una vergüenza inexplicable… Se me paso por la cabeza que también por su ruptura necesitaba cariño… y que no era de loca, sino para sentirse protegida… Y por ultimo se me ocurrió que ella no era de tener relaciones con cualquiera, así tan rápido, y que por una cuestión de inseguridad se le escapo preguntarme eso… Igualmente, la teoría mas fuerte era la de la loca…
Ya se me había cerrado la ventana para hablar de ese tema, por lo que preferí callar, tragar, y soportar… Dejar de pensar y volver a ese momento en el que estaba… disfrutarlo… volver a mi cama a estar desnudo con Malena… En el exacto momento en que vuelvo, ella me empieza a tocar de nuevo… Sorprendentemente, en vez de quedarse dormida, Malena se despertó aun mas que antes, para empezar a besarme en el cuello y la cara, siguiendo luego por lugares que no voy a mencionar en este relato, por razones explicadas anteriormente…
Mientras los cuerpos se fundían como el agua de mar y la arena de la costa cuando rompe una ola, Malena me miro a los ojos y de nuevo dijo algo que me saco de mi…
- Yo se que me queres… estamos hechos el uno para el otro…
- ¿Que?
- Nada…
- Dale… ¿Que dijiste?
- Nada… en serio…
- Bueh! dale…!
- Nada… eso que escuchaste…
- No, pero no escuche bien… ¿Que me dijiste? dale…
- Que yo se que estamos hechos el uno para el otro…
- ¿Ah si? ¿Y como lo sabes eso?
- Porque lo se… porque se que Dios me iba a mandar a alguien para que me cuide… Me lo dijo en un sueño…
- ¿Que?
- Si…, yo sabia… Dios te mando para ayudarme… entraste en mi vida por eso…
- ¿De que hablas nena?
- Eso… el día que te conocí Dios me había dicho en un sueño que me iba a mandar a alguien para que me ayude…
- ¡¿…?!
- … y bueno, apareciste vos en mi vida…
- Pero… ¿Ayudarte con que…?
- Con eso que te conté… por eso te lo conté… sino no te lo contaba… es bastante pesado como para contar en una salida cuando uno no se conoce todavía con la otra persona, pero me la jugué a contártelo y reaccionaste super bien… eso me dio la pauta de que Dios te mando para ayudarme… para cuidarme…
- Eeeh… mira…, me agarras desprevenido… y encima mañana me tengo que levantar a las 7 para organizar algunas cosas de la oficina… eeeeh… te llamo un taxi y lo charlamos mañana, ¿Bueno?
- Dale lindo… vos descansa y yo mañana te llamo…
- Eeeh… bueno, dale… ¿Sabes? Mejor te llamo yo… voy a tener un día agitadísimo…
- Dale… no hay problema…
Le llame un taxi y se fue… Trate de ser lo mas “natural” posible, pero sinceramente, estaba asustadísimo… Tenia que averiguar que era eso que me había contado y que ya me había olvidado que me daba intriga, y pensar muy bien en que decirle a Malena, que hacer con esta mujer que soñó que Dios me hacia entrar en su vida… ¡¿Que…?!






















Don Carlos saltó a la fama en los últimos meses luego de protagonizar una publicidad de la AFIP en la que es vitoreado por sus trabajadores luego de ser “blanqueados”, a pesar de que fueron explotados durante varios años por su patrón.