El misterio de la campera…


La noche habia empezado normal…, aunque, ¿Que es normal, cuando se habla de 14 hombres de 25 y 26 años tomando como locos con la musica a todo lo que da? Entonces, seria mas adecuado decir que “la noche habia empezado como empezaba cualquier otra noche de sabado…” Reunion de amigos, mucho alcohol, musica bien fuerte y un destino ligado a la incertidumbre que plantea un solo objetivo: pasarla bien…

No mucho mas que eso habia pasado todavia… Algunas conversaciones subidas de tono, o debates que dividian al grupo en dos o tres posturas distintas sobre la misma premisa, pero nada que un “callate gil…, anda a llamar a la gordita que te apretaste la semana pasada para que te de amor” no pueda arreglar con carcajadas grupales, olvidando finalmente el debate o discusion…

Como decia, la noche se desarrollaba como cualquier otra noche… Hasta que paso eso… Claro que para entender eso que paso, hay que repasar un poco mas detalladamente los pequeños y bien disimulados incidentes que fueron generando, como un caldo de cultivo, las condiciones ideales para que eso pase…

Primero, a uno de los integrantes de la mesa le desaparecio el celular… Una suerte de broma muy comun, en donde todos se hacen los distraidos, aunque la mayoria no tiene un verdadero conocimiento, mientras el dueño del celular se desespera y trata de convencer a todos de que “no es gracioso” y que “espera una llamada importante”… Finalmente, un rato despues el celular aparecio, apagado, sobre la mesa…

Mas tarde, nos quedamos encerrados… La puerta es blindada, de esas que no tienen manija, por lo que se necesita si o si la llave… a su vez, el baño estaba puertas afuera, entonces cada vez que alguien necesitaba ir al baño, tenia que llevarse la llave, encerrarnos a todos y volver con la llave cuando terminaba… Esta claro que nos iba a pasar… uno de nosotros salio al baño, y cuando volvio, dejo puesta la llave del lado de afuera cuando abrio, fallando entonces con la tactica de volver con la llave para que podamos controlar nosotros mismos la posibilidad de salir de ese lugar… Bueno, no. No pudimos. Hubo que llamar al portero, un sabado a las 2 y media de la mañana para que amablemente nos ayude a desencerrarnos… Finalmente vino el hijo adolescente del encargado (los “porteros” son electricos, me dijo) quien no solo nos libero, sino que tambien se quedo tomando y fumando como “recompensa” por un ratito…

Otro pequeño incidente que sucedio esa noche fue consecuencia directa del anterior… Como no se podia salir, y no se pudo por un lapso de 15 minutos hasta que vino el puber salvador, la gente que tenia que ir al baño tuvo que conformarse con botellas vacias o macetas del balcon… Hasta ahi ningun problema, salvo lo que nos enteramos un rato despues: Todo el balcon estaba recien pintado, barnizado, y arreglado, y TODOS los que pisamos y descargamos en las macetas o en el balcon, pisamos y arruinamos toda la nueva pintura, barniz, y arreglos que ahi habian realizado…

La noche, si bien seguia siendo normal para 14 personas alcoholizadas en un ambiente de 6×4, ya venia dando tambien señales de que algo iba a pasar… y paso nomas, pero antes, se rompieron dos sillas, la musica estaba cada vez mas fuerte, y los gritos se transofrmaron en canticos de cancha dirijidos a cada uno, que decian cosas como “A X le gusta la falopa, el vino, el juego clandestino, y la prostitucion…” o “a la novia de X le doy por el culo…”… La cosa se ponia incontrolable… la gente estaba muy borracha, tanto que algunos ya no hablaban, solo gritaban, y a veces lo que gritaban eran solo vocales sin sentido, con alguna que otra consonante en el medio, como “aaaaeeiasaaalldroffffaaa”… inexplicablemente para la ciencia, en el momento se los entendia perfectamente…

Bueno, como decia antes… pasó. Al momento de retirarnos fuimos bajando en grupos, pero los ultimos no bajaban… no bajaban, y no bajaban, y pasaba el tiempo y seguian sin bajar… algo muy raro… Cuando uno de nosotros se dispuso a subir a ver que pasaba, se encontro con A., que venia furioso increpando al que se le pusiera adelante… “Fuiste vos?!” preguntaba sin dar explicaciones… “Fuiste vos, la concha de tu madre?!?!?” decia sin parar, y sin que nadie entienda que habia pasado…

A. le pregunto a todos los que estaban ahi lo msimo… Algunos le contestaban “fui yo que?”, y otros solo decian “no, que paso?”… El momento tenso llego cuando A. le pregunto a A2. y este no le contesto, poniendo caras de “canchero”, a lo que A. casi responde con una trompada bien puesta, pero solo temrino siendo un empujo certero, que genero que el ambiente se ponga pesado y que todos entremos a separar y calmar a los borrachos enardecidos… “¿Que paso A.?” le preguntabamos, pero el solo respondia “Fuiste vos?!?, la concha de tu hermana quien fue?!”… Afortunadamente, en ese momento llego la policia, evidentemente alertada por los vecinos, testigos de balcon de esa situacion que rozaba lo vergonzoso, para poner un poco de orden, aunque no hacia mucha falta… todos sabian que A2. estaba muy borracho, y que no lo habia hecho de malo… Con la policia en el lugar, el incidente termino y la gente se fue al boliche…

Lo interesante nos lo enteramos al dia siguiente… Un mail del dueño de la casa donde se hizo la previa, contaba lo que paso, y que nadie se imaginaba… Al parecer, alguien de los que ahi estabamos, habia lanzado la campera de A. al balcon de al lado, pero para que quede claro, era el balcon del edificio de al lado…, por lo que A., teniendo sus llaves y billetera en el bolsillo de la campera, tuvo que saltar como si fuera el hombre araña al balcon del otro edificio para recuperar sus ropas… Al volver al balcon de salida, habria destrozado una parrilla de ladrillos del vecino por usarla como escalera, y reventado una mesada con bacha que estaba pobremente agarrada a unos fierros, aunque “pobremente” seguro no tenia en cuenta que la iban a usar como plataforma de salto… En esa maniobra, A. se clavo un fierro en la pierna, y paso la noche rengueando y con un dolor punzante, aunque lo pudo soportar gracias al nivel de alcohol que tenia en la sangre… La consecuencia de todo esto fueron dos demandas judiciales, una penal por detrozos en propiedad privada y otra civil del conseorcio para responsabilizar por las cosas rotas y los arreglos arruinados,  gente entrando a sacar fotografias que sirven como evidencia a las 10 de la mañana siguiente… en fin, el caos…

El mail terminaba con un pedido: Nos juntamos hoy a las 18 en una plaza para charlar un poco del tema, porque nadie sabe todavia quien fue el que tiro la campera al balcon de al lado, ni por que…, y alguien se tiene que hacer cargo…

Continuara…

interrogacion

Una respuesta to “El misterio de la campera…”

  1. […] misterio de la campera, parte 2… La noche habia sido agitada, no solo por eso que habia pasado, sino por si misma… porque tomamos mucho, y porque bailamos mucho… no, mas que nada […]

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