Cuestión de fe… (9na parte)


Es sorprendente como el fin de algunas cosas sobreviene sin que lo esperemos siquiera… como las cosas pasan solas, y aunque nosotros nos movamos y ayudemos a que pasen o dejen de pasar, la última decisión siempre queda para el destino… o no… no se…

Finalmente, Solana renunció a su trabajo en la oficina, y hace unos días que tampoco la veo conectada… Esa onda, esa piel, esa calentura que había no se donde quedó… murió… No se qué fue exactamente lo que hizo que terminara todo, pero creo que fue un rejunte de cosas… Yo lo dije desde un principio: “Hay cosas que mejor no mezclarlas…”, y asi fue nomás…

– Necesito que hablemos un segundo… – me dijo Sol entrando a la oficina después de golpear la puerta y entrar sin esperar una respuesta…
– Si… vení…, pasá… ¿Qué pasa?
– Nada… bueno… nada grave… primero quiero pedirte perdón… hable con mi ginecólogo y me dijo que las chances de que sea tuyo son infimas…, que hay un 98% de posibilidades de que sea de mi ex…
– … esta bien…
– … bueno y… nada…, te quería decir que el lunes no voy a venir más…
– ¿Por? ¿Por eso?
– No… o si… por eso y por otras cosas también… no se… no me hace bien todo esto…
– Entiendo…
– … que se yo… me mandé muchas cagadas en mi vida, y me cansé ya de vivir en una telenovela…
– Claro…
– Para de decirme “claro”, “entiendo”, “obvio”… me tenes harta con tus monosílabos pelotudos…
– Epa… bueno, perdoname… seguí… te escucho…
– Bueno, nada… eso… que hoy es mi último día… te quería decir que la pasé muy bien con vos lo poco que pude conocerte, pero que no me sirve esto y me hace mal…
– Pero… ¿No hay posibilidades de que te quedes? No se… no estemos más, pero me caes bien, no me gustaría que te vayas…
– Ya tomé la decisión… no hay vuelta atrás…
– ¿Segura? Mirá que no se, lo que sea lo charlamos… en serio te digo…
– No… no me insistas… te digo que me hace mal…
– ¿Y no hay forma de que cambie algo para que te haga menos mal, o bien, o neutro?
– No…
– ¿Tan tajante vas a hacer? ¿Conseguiste otro trabajo?
– No…
– ¿Entonces? ¿Qué vas a hacer?
– Ya veré… no me hace falta la plata… además… no, bueno… nada…
– Dale…, además ¿Qué?
– Nada…
– Dale, eso no se hace…
– No… pero nada… no vale la pena…
– Decime…
– Nada… me equivoque al haber estado con vos… me arrepiento un poco…
– ¿En serio me decís? Que feo…
– Si, ya se… pero hice las cosas mal…
– Si… bueno… yo también…
– Si… vos mas que nadie…
– ¿Por?
– Porque sos vos el que tiene que cuidar ciertas cosas… me parece que te desubicaste un poco… no te digo que no me gustó en su momento, pero deberías de haber hecho las cosas de otra manera… aguantartelas si me tenías ganas…
– Eh…
– Si… en el boliche, dado vuelta total, me dijiste una zarta de pavadas que traté de entender que eran de borracho, pero igual… ahora me siento incomoda, observada… no se como explicarte…
– Básicamente, la culpa la tengo yo decís…
– Si…
– Mirá… no me parece…
– No me importa… para mi si y ya…
– Igual algo de razón tenés…
– Toda la razón me acompaña…
– Si, bueno… está bien… fue mi error…
– Quedate tranquilo igual que está todo bien, pero bueno, yo no quiero saber más nada con este trabajo porque si no la corto ahora después es peor…
– Me parece bien…
– Más alla de lo que a vos te parezca… yo ya tomé mi decisión… y no te preocupes que no te voy a pedir nada…
– Trabajás hace menos de 3 meses… no tenés derecho a reclamar nada…
– Que guacho que sos…
– Solo te cuento… y… ¿Lo vas a tener?
– ¿Qué cosa?
– ¿El bebé?
– Ah… no… buen…, al final me vino… pero el ginecólogo igual te había exhonerado de cargo y culpa…
– Si… pero me intrigó…
– Bueno… no hay bebé… no existe… no fue…
– Esta bien… bueno… una lastima que te vas… Sinceramente me gustaría que lo vuelvas a pensar… ¿Es absolutamente definitivo?
– Si… que se yo…
– Bueno… eh… no se… Te deseo lo mejor…
– Gracias…

Y se fue… se sentó callada en su escritorio todo lo que quedaba el resto de la tarde… apagada… como si ya se hubiera ido su espíritu y estuviera esperando a que se cuerpo haga lo mismo… mirando las agujas de su reloj de pulsera cada 15 minutos… sintiendo que el tiempo no pasaba… Se notaba que se quería ir… o mejor digo: se notaba que no quería estar.

Es tan raro todo… como es verdad eso que “solo en la ausencia fisica se puede saber realmente lo que significaba algo en nuestras vidas…” Es tan cierto eso… y ahora, que ya no está -aunque tampoco fue que haya estado mucho- me doy cuenta que tengo un poco de ganas de que esté… ahi sentada… en ese escritorio que nuevamente está vacío… inerte… limpio de limpieza sin uso… sin color… Y otra vez me toca, entonces, tener fe… en que todo va a mejorar, en que todo va a resurgir, y en que alguna vez, tan solo alguna vez, voy a poder vivir una historia que no tenga un final trágico o un desenlace fatídico… buen, no es que sea para tanto tampoco, es verdad… pero más alla de cualquier cosa, en general en la vida, todo resulta ser una cuestión de fe…

GOGP12064

Fin.

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