Reflexion 167


Siguiendo la línea de la reflexión anterior, empecé a imaginar qué pasaría si nos invadieran seres de otro planeta… Más allá de las incalculables posibilidades de opciones que se presentan frente a un escenario con tantas variables desconocidas e imponderables, me intrigó que sería aquello que los hiciera viajar hasta acá… ¿En busca de qué vendrían?

En ese momento empecé a pensar en las películas que vi, abundantes series y libros consumidos sobre esta ciencia ficción que durante toda la modernidad jugó con la imaginación de casi todos… Desde E.T. tierno y emocionante hasta la boludes hecha personaje como Mork & Mindy, el género se mantuvo vigente como ningún otro en la temática de la fantasía, e inclusive hoy en día hasta en programas casi científicos y documentales millonarios…

Pensé en ALF, en los Coneheads, Roger Smith… pero también me acordé de Alien, Depredador y esos bichos de Independence Day… Batalla Los Angeles, Falling Skies, V, y muchos más son los que componen una larga lista que se debate entre si estas criaturas serían buenas o malas… El bien vs. El mas… otra vez… Y lamentablemente en este tema en particular gana el mal…

Entonces, si nos invaden es por algo, pensé… pero, ¿Qué…?

En algunos relatos fantasiosos sobre el tema los invasores buscan agua… NUESTRA AGUA… Esa agua preciada que compone el 70% del planeta, y que ya nos hace hablar de supuestas posibles guerras futuras por este valioso recurso… Si bien es una buena teoría, la verdad es que es de público conocimiento que la Tierra no es el único lugar donde hay agua en el Universo, y aún más, en nuestro propio sistema solar… Sin ir muy lejos -tomando de base que quien viniera a invadir la Tierra tiene un largo trecho por delante, mucho más que ir a Bariloche en micro- en una de las lunas de Jupiter, llamada “Europa”, hay mucha más agua que en la Tierra… No solo eso, tiene una corteza de puro hielo y abajo océanos inmensos de agua, e inclusive teniendo una atmósfera mucho más frágil y delgada que la Tierra, sería una labor mucho más sencilla… Por lo tanto, descarto que el objetivo fuera el agua, o por lo menos no el único ni principal… ¿Entonces qué?

En “La guerra de los mundos” vienen por “nosotros”… Los bichos hacían algo como cultivar a los humanos, o la sangre, no sé bien… algo medio raro, pero me hace pensar que no se entiende como fue que existieron antes de tenernos como recurso… hace mucha agua por todos lados esa explicación… Repasé distintas posibilidades… Pero siempre terminaba con lo mismo… casi todas las cosas que se encuentran en nuestro planeta, están en el espacio también… oro, cobre, plata, platino… todo se puede encontrar en cantidades incalculables en el vasto espacio del Universo… hasta que de golpe me di cuenta… y volvía las bases…

Ok, puede ser que no sean amistosos, pero no quiere decir que las razones por las que venían los amistosos no puedan explicar la razón por la que vienen los malos…

En los primeros minutos de E.T., se ve como esta simpática especie extraterrestre explora un bosque de EE.UU. (obvio), recolectando muestras… y estas muestras son hojas, plantas, ramas, hongos… Me acordé de un documental que vi a medias una noche que me quedaba dormido en el sillón… En ese programa presentaban una teoría interesante… Si hay una cosa, una sola única cosa que existe en la Tierra y que no existe en ningún otro lado que conozcamos… Algo que tiene características especiales y específicas, y que existe como resultado de la evolución natural que moldea el planeta desde su primer segundo de existencia… Y esto que nosotros, y solo nosotros tenemos tiene también cualidades que lo hacen distinguible… detectable… que se puede rastrear… Solamente en la Tierra se puede encontrar CLOROFILA.

Es una sustancia que se generó por consecuencia de la evolución natural del planeta… Las plantas, la vida misma…

¿Podrá ser que el tierno E.T. era un simple soldado explorador y una pequeña parte de una maquinaria devoradora que planeaba una invasión? ¿Será capaz de interceder ante su líder para pedir por la salvación de la raza humana? ¿Habrá sido suficiente el amor de Eliot o la distancia y el tiempo lograron enfriar ese corazón luminoso que conoció el calor de la amistad?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: